Cincinnati es una ciudad tranquila, según me dicen una típica ciudad del mid-west, de menos de 3 millones de habitantes (Cincinnati no llega a 2). Una ciudad sin metro y donde los equipos de beisbol, fútbol americano, basket o hockey son un motivo de orgullo, bien sea universitario y/o profesional. Un downtown pequeño con pocos bares y pocas atracciones.
Allá me reecontré con una amiga después de 7 años sin vernos, mucho amor esos 4 días, y se me hizo gracioso verla en su papel de "ama de casa". Pendiente del esposo, hace el desayuno, lava los platos, piensa en hacer mercado, limpia el piso, lava ropa... cuando uno conoce a sus amigas acabando el trapo, bebiendo, bailando, rumbeando uno no se imagina que 10 años después van a levantarse temprano para hacerle panquecas al esposo.
Fuimos a un parque de diversiones con 21923023 montañas rusas y en todas nos montamos mas de 1 vez, había poca gente en el parque así que hacíamos como 15 minutos de cola como máximo. En una hasta 4 veces. Las montañas rusas son un masoquismo tipo sarna con gusto no pica, pero después de 7 horas en ese peo con la cabeza, pierna y hombros doliendo la sarna empieza a picar.
Por supuesto que fuimos a un juego de los Rojos de Cincinnati. Mi estadio favorito fue ese, moderno, amplio, con una vista del río Ohio por el righfield y un barco-restaurant encaramado en el center. El Wrigley Field tiene mucha historia y de pana es hermoso, pero el Great American Ballpark no es tan bonito pero le da muchas patadas al Wrigley Field que se quedo viejo en cuanto a la tecnología y facilidades para el espectador. El estadio de Houston es muy muy arrecho y nuevo, pero no me gusta que sea techado, el beisbol es para jugarlo al aire libre. Al en contra del de Cincinnati es que el salón de la fama es un pedazo de pasillo sin mucha historia, diferente al de Atlanta que se da con todo en ese aspecto. El Turner Field no parece tan bonito como el de los Rojos.
Hicimos un paseo por bicicleta por un parque a orillas de uno de los tantos lagos artificiales que hay. Todo río tiene su represa para hacer un lago donde hacen una atracción turística. En el parque alquilamos unas bicicletas y nos fuimos por un sendero de 8 millas, agarré la bicicleta mas piche y la vaina iba super lento pero fino porque me dio chance de ver el paisaje, una sabana con sembrarios de maíz de fondo, unas granjas abandonadas y otras nuevas, un riachuelo con sus puentes y árboles a sus orillas. Era un día muy soleado por lo que en cada bebedero que conseguía tomaba agua. En ese mismo parque trotamos una media hora al día siguiente. Mucha gente haciendo ejercicio a pesar de quedar en las afueras de Cincinnati.
Por último, hay un parque de "flores exóticas"... la mayoría están en el patio de mi casa pero eso allá es raro y exótico. Un museo de arte interesante pero no tan genial como el de Chicago. En Chicago duré casi 6 horas en el de Cincinnati no llegamos a 1 y media, pero si tenía su parte interesante. Pasando el río Ohio queda Kentucky, esa parte es bonita sobretodo un centro comercial bastante chévere donde conocimos a una serbia con la que intercambiamos culturas.
En fin, espero volver a verla y que se en menos de 7 años.
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